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El Buda ¿griego?: descubriendo el arte greco-búdico

Cuando pensamos en la imagen del Buda, llegan a nuestra mente distintas imágenes, como Daibutsu de Kamakura -con el que todos quieren su foto de instagram- hasta esa figura alargada, delgada y de color dorado típica del Sudeste asiático. Es decir, todas las asociamos con el arte propio de Asia. Pero… ¿Sabían que la mayoría de esas imágenes tienen que ver con la herencia del arte griego? (KHÉ?!). En este artículo, un poco largo, vamos a desentrañar cómo y por qué sucedió ésto. Así que vayan por su masala chai, su chela o su jugo detox.

Daibutsu (Amida) en la antigua ciudad de Kamakura, Japón.
Budai era un monje que fue adoptado tardíamente por el panteón budista.

Antes de la inmersión en la historia, permitan que comience rompiéndoles un poco el corazón al aclarar que ese gordito sonriente con los lóbulos de las orejas en forma de pera, al que todos identificamos como Buda, NO ES BUDA. Este personaje tiene el nombre de Budai o Hotei y fue un monje budista chino. La confusión, entre otras cosas, se debe a la similitud de entre “Budai” y “Buda”. The End

Una vez que ayudé a que se les derrumbara el mundo, comencemos desde cero con la pregunta: Entonces ¿Cómo luce Buda?

Pues bueno, las primeras imágenes del gran maestro yogui son similares a la que está aquí abajo, a la izquierda. Como podemos notar, bien podría pasar por una representación griega. A decir verdad, si lo comparamos con Alejandro Magno (la de la derecha), la cabeza de Buda, es increíblemente semejante: Ambas poseen un gran realismo; hay movimiento, pues el rostro no es frontal, ya que voltean ligeramente. El cabello tiene rizos y ondulaciones, además de que las facciones son casi idénticas. ¿Cuál es el origen de ésto?

Alex, según Oliver Stone

De hecho, todo comienza con el hombre de la melena fabulosa: Alejandro III de Macedonia, mejor conocido como Alejandro Magno (según Hollywood, era rubio, con acento irlandés y parecido a Collin Farrell) y al periodo helenístico en Asia Central.

Dicha época se refiere al lapso de tiempo después de la muerte de Alejandro (siglo IV ADC). Como sabemos el general macedonio ya había logrado expandir el territorio del imperio de su padre, Filipo II, desde Egipto hasta Asia Central, sometiendo al imposible: el Imperio Persa (y por poco a la India, pero se la peló). Este vasto territorio se dividió en tres: Las dinastías Ptolemaica y Antigónida, y el Imperio Seleúcida. De esta manera comienza el periodo helenístico, que se refiere a la influencia griega sobre las culturas locales de las zonas conquistadas por el ejército macedonio.

EL NACIMIENTO DEL ARTE GRECO-BÚDICO

Gandhara se encuentra al norte de la India, entre los países Afganistán y Tayikistán.

Una vez más o menos entendido cómo llegó lo griego hasta Asia, nos movemos a su relación con India. Lo que nos importa se dará durante el primer siglo de la era común, cuando surgirá el imperio Kushán que se extendió desde el norte de la India hasta el reino Griego- Bactriano (Afganistán), que como dice el nombre, lo helenístico era strong within it y rápidamente los Kushán adaptaron su cultura a las formas griegas (hasta usaron el mismo alfabeto).

Ahora bien, el budismo había tomado fuerza y ya se encontraba rodando por la zona Kushán, por lo que pronto alcanzó al soberano, el rey Kanishka, quien se convirtió al budismo y fue un gran mecenas de este arte. Aunque había un pequeño problema, el budismo no tenía imagen de Buda (así como lo oyen), pues Buda NO era considerado un dios o entidad divina, sino un maestro espiritual. Esto ocasionó un choque cultural, pues llegó a un pensamiento acostumbrado, de cierta manera, a la adoración de seres divinos en forma humana por influencia griega.


El primer arte budista nunca representó en forma humana a su maestro, sino que estuvo compuesto por símbolos que recordaban sus enseñanzas y pasajes de vida. Un ejemplo es el buddhapada, las huellas de las patitas de Buda que recuerdan el camino y sus enseñanzas.

Algo así como: Oye, está chida tu religión, o sea,  eso de irse a vivir a los bosques, no pagar impuestos, pero como que eso de que el Buda sea medio invisible… como que no.

De esta manera, en algún momento del siglo I, en la zona de Gandhara, aparecerá la primera representación antropomórfica de Shakyamuni (otro nombre para Buda), es decir, como hombre. Lo griego será la base sobre la cual el budismo comenzará a moldear las figuras de Buda. De las características que se toman prestadas del arte griego más interesantes, para su servidora, son:

En primer lugar, la postura conocida como contrapposto. Ésta se trata de una posición corporal que da movimiento a las esculturas mediante colocar una pierna ligeramente más adelante que la otra y de realizar una leve flexión de una de las rodillas, haciendo que la cadera baje, como se muestra en la efigie de Afrodita. El contrapposto fue retomado por los artistas de la zona de Gandhara para la representación de Shakyamuni; la imagen del lado derecho es un ejemplo de ésto: en ella observamos que la rodilla se asoma sutilmente a través de su túnica y la cadera denota cierto movimiento, a la manera de la diosa griega. La segunda es el drapeado de las telas, es decir, los pliegues que se dibujan en la túnica de ambos personajes mismos que contribuyen a enfatizar el realismo -del que hablábamos con el rostro de Buda- y la sensación de movimiento.

Helios en un mosaico encontrado en Tunisia.

El último, pero no menos importante, es el halo o nimbus; elemento sumamente conocido por nosotros gracias al arte cristiano. Muchos especialistas señalan que distintas culturas ya lo usaban en sus representaciones, entre ellas la griega. En específico se conoce como atributo del dios Helios , el dios de sol. El halo de la deidad se trataba de un círculo que rodeaba la cabeza y de éste mismo se desprendían rayos, simulando los de la estrella de la mañana.

A la par de la escuela de Gandhara, también surgirá Mathura. Esta escuela, a diferencia de la anterior, tendrá características nativas del arte de la India.

Las imágenes producidas con las características que hemos visto son conocidas en la Historia del Arte como “La escuela de Gandhara” o “arte greco-budista”. Cada una de ellas aludirán a pensamiento budista y representarán distintos aspectos de la doctrina, por ejemplo: pasajes de Buda, como el ayuno de antes de la iluminación y el Paranirvana, es decir, cuando Buda trasciende y deja este mundo, (¡Se muere puej!). O simplemente al Buda en meditación con mudras (así como los caballeros del zodiaco), que son gestos de la mano que ayudan a la meditación.

La escuela de Gandhara logró unir dos corrientes que parecerían opuestas y su resultado se extenderá por casi toda Asia; por ende la mayoría de las imágenes cargan con particularidades tomadas del greco-budismo mezcladas con elementos del arte local. Para muestra un par de imágenes: (en orden de aparición) Gandhara, Tibet, Vietnam y Japón.

Con esto espero haberles movido un poco la curiosidad sobre el Budismo y sus miles facetas. 😀 Pero algo no les mencioné, que estas imágenes no fueron fruto del budismo que enseñó Shakyamuni, sino de una rama que surgió después de su muerte… ¿Cuál es? Después les cuento. Ciao!

Sobre la autora: Flor Juárez
Historiadora del arte. Mis grandes amores son: el arte e historia budistas, menos la del Tibet (Sorry); el arte y literatura de la posguerra en Japón; la cerveza, los gatos y últimamente la cocina antigua.

Categorías

Arte, Cultura

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